Facturación, margen, ticket medio, pedidos: Genuka convierte cada venta en un panel claro. Entiende tu negocio de un vistazo y decide sin esperar al fin de mes.
Todo lo que necesitas para entender tu negocio de un vistazo y decidir rápido: indicadores clave, comparaciones por período y clasificaciones de lo que más rinde.
Un panel vivo que se actualiza con cada venta. Facturación, margen, ticket medio y pedidos: tus cifras clave se muestran de un vistazo, con la curva de tus ventas. Sabes dónde estás sin abrir ni una sola hoja de cálculo.
Compara este mes con el anterior, esta semana con la pasada, o dos temporadas entre sí. Genuka calcula la evolución en porcentaje y la colorea en verde o rojo: detectas de inmediato lo que crece y lo que cae.
Tus mejores productos, tus clientes más fieles, tus tiendas más rentables: Genuka los clasifica por ti. Concentra tu esfuerzo y tu stock donde el dinero realmente entra.
Deja de gestionar por instinto. Genuka te da la foto exacta de tu negocio, de forma continua.
Cada venta alimenta tus indicadores en tiempo real. Sin exportar, sin esperar: tu panel siempre está al día.
Margen, ticket medio, tendencias: ves lo que funciona y lo que falla, y ajustas precios, stock y promociones con criterio.
¿Necesitas un informe para tu contable, tu banco o un socio? Exporta tus datos a Excel o PDF en un clic.
Tú vendes, Genuka mide y te orienta. Solo te queda actuar.
Caja, pedidos en línea, tiendas: cada venta queda registrada y tus datos se recopilan automáticamente.
Abre Analytics y encuentra tus indicadores clave, tendencias y comparaciones por período, ya calculados.
Detecta tus productos estrella y tus puntos débiles, y ajusta precios, stock y campañas para vender más.
“Antes descubría mis resultados a fin de mes. Ahora veo en directo qué modelos se venden mejor y repongo antes de quedarme sin stock. Mi facturación subió sin cambiar nada más.”
Únete a más de 4000 emprendedores que venden más y dirigen su crecimiento en tiempo real con Genuka.
7 días para probarlo todo, sin compromiso. El único riesgo: descubrir cuánto perdías antes.
